Neumaticos De Invierno

Neumáticos de invierno

Una cuestión de seguridad si circulamos por debajo de los 7ºC

Winter is coming. Y con el frío y los hielos, los neumáticos de invierno pese a no ser obligatorios, son muy recomendables.

Los neumáticos de invierno están fabricados con una rueda especialmente concebida para un uso frecuente en regiones con bajas temperaturas, presencia de lluvia constante y nieve.

Podríamos decir que en España no hacen falta esta clase de neumáticos, sin embargo, cuando la definición habla de bajas temperaturas se refiere a temperaturas por debajo de los 7ºC.

El uso de neumáticos de invierno es muy frecuente y obligatorio en los países del norte de Europa, así como en las regiones más frías de América del Norte o Rusia. En estos países, los conductores son obligados a montarlos durante las estaciones más frías.

A diferencia de los neumáticos comunes, la banda de rodadura de un neumático de invierno tiene un dibujo especial con más ranuras. Para ser considerado neumático de invierno, el dibujo no puede tener  una profundidad inferior a 3 mm.

Ventajas de los neumáticos de invierno respecto a las cadenas para circular  sobre nieve

En la actualidad hay cierto desconocimiento por parte de los usuarios ya que erróneamente se piensa que se trata de una clase de neumáticos aptos sólo para las condiciones más frías y lo cierto es que los neumáticos que normalmente montamos en nuestros vehículos pierden parte de sus propiedades de adherencia, tracción y frenado por debajo de los 7ºC.

Esto quiere decir que un neumático de invierno ofrece una mejor capacidad de tracción, una adherencia mejorada y una capacidad de frenada mucho más elevada por debajo de los 7ºC que un neumático convencional.

Según el Reglamento General de Vehículos, basado en el Real Decreto 2822/1998, de 23 de Diciembre, los neumáticos de invierno son una alternativa legal a las cadenas.

La diferencia de precio existente entre un neumático convencional y uno de invierno no supone un coste elevado ya que la media sitúa al neumático de invierno con un sobrecoste que oscila entre un 5 y un 15 por ciento respecto a la una rueda convencional.

Si tenemos en cuenta que mientras hacemos uso de los neumáticos de invierno no utilizamos los convencionales, no estamos obligados a usar cadenas o fundas, no penalizamos el consumo y aumentamos la seguridad exponencialmente, los neumáticos de invierno se convierten prácticamente en una necesidad.